Aunque las cifras de empleo en el sector están mejorando, se estima que actualmente serían necesarios alrededor de 700.000 trabajadores adicionales para cubrir la demanda de obras y reformas en España
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El sector de la construcción en España continúa con una evolución positiva y se consolida como uno de los pilares del crecimiento económico y del empleo. Según Euroconstruct, la actividad crecerá un 3,6% en 2026, apoyada en la reactivación de la obra pública, el impulso a la rehabilitación y la necesidad de aumentar la oferta de vivienda para hacer frente a la crisis habitacional que afecta a numerosas regiones del país. Esta recuperación se refleja en un incremento sostenido de la afiliación a la Seguridad Social y en la reducción del desempleo, consolidando a la construcción como uno de los sectores estratégicos en términos laborales y económicos.
Los datos de empleo confirman esta tendencia. De acuerdo con la Encuesta de Población Activa (EPA), en 2025 el desempleo en el sector se redujo en 12.300 personas, mientras que el Ministerio de Trabajo y Economía Social indica que, en términos anuales, la construcción cerró el ejercicio con 20.474 parados menos. Estas cifras sitúan a la industria entre las que más contribuyeron a la reducción del desempleo en España y reflejan la creciente demanda de profesionales especializados.
El crecimiento de la construcción se produce en un contexto de elevada demanda de proyectos de obra pública y privada, junto con la necesidad de rehabilitar y actualizar el parque de vivienda existente. Esta dinámica impulsa la creación de empleo y aumenta la afiliación a la Seguridad Social, posicionando al sector entre los principales motores de afiliación del país. Según datos del SEPE, en 2025 el sector sumó 45.716 nuevos afiliados, destacando junto a sanidad, transporte y educación como una de las ramas que más nuevos empleos aportaron al conjunto de la economía.

Sílvia Balcells, CEO de Synergie España, subraya que "el sector de la construcción se enfrenta a un doble desafío: mantener su ritmo de crecimiento mientras asegura la incorporación de nuevos profesionales. Para ello, es fundamental desarrollar programas de formación, planes de carrera y estrategias de atracción que permitan incorporar a jóvenes talentos y perfiles especializados, garantizando la continuidad, productividad y competitividad del sector a largo plazo".
Pese a las cifras positivas de empleo, el sector de la construcción se enfrenta a retos estructurales que podrían limitar su crecimiento a medio y largo plazo. La escasez de mano de obra es uno de los principales desafíos: según la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), actualmente serían necesarios alrededor de 700.000 trabajadores adicionales para cubrir la demanda de obras y reformas en España. Esta presión se ve reflejada en las vacantes, que, según el Observatorio Inmobiliario de BBVA Research, se han multiplicado por cuatro desde 2016, mientras que solo el 6,8 % de los ocupados trabaja actualmente en la construcción, muy lejos del 14 % previo a la crisis de 2008.
El envejecimiento de la plantilla agrava aún más esta situación: más del 55% de los trabajadores supera los 45 años, mientras que solo el 9% tiene menos de 30, además, según un informe sobre la Formación Profesional en Edificación y Obra Civil, los grados de Edificación y Obra Civil cuentan con una tasa de abandono del 48,8%.
Ante esta coyuntura, el sector ha registrado un notable incremento de trabajadores de nacionalidad extranjera: representan el 39% de los albañiles, el 49% de los peones y el 15% de los electricistas, mientras que su presencia en puestos de ingenieros y supervisores sigue siendo considerablemente menor. Asimismo, el sector de la construcción ha presentado al Ministerio de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones un proyecto piloto para la incorporación inmediata de 12.000 trabajadores extranjeros a sus empresas. Esta creciente diversidad contribuye a enriquecer las competencias del sector, pero también pone de manifiesto la necesidad de reforzar las políticas de integración, formación y fidelización del talento.
Esta falta de relevo generacional pone en riesgo la continuidad de conocimientos técnicos y la capacidad del sector para asumir nuevos proyectos con eficiencia. A ello se suma la escasa presencia femenina: según el Observatorio Industrial de la Construcción, solo el 11,2% de los trabajadores son mujeres, lo que limita la diversidad y dificulta atraer talento en un momento de alta demanda.
"Si no conseguimos rejuvenecer y diversificar la plantilla, el sector de la construcción corre el riesgo de quedarse sin manos y sin ideas para levantar el país. Necesitamos atraer talento joven, integrar más mujeres y aprovechar la diversidad, porque el futuro de nuestras obras depende del futuro de nuestra gente", concluye Balcells.
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