El ecosistema de startups en España ha captado 2.059 millones de euros durante primer semestre de 2026, repartidos en 193 operaciones, lo que representa un incremento del 5% en volumen y del 3% en número de rondas respecto al mismo periodo del año anterior.
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El ecosistema tecnológico y emprendedor español cierra el primer semestre de 2026 con una de cal y otra de arena. A primera vista, las cifras invitan al optimismo: las startups españolas captaron 2.059 millones de euros repartidos en 193 operaciones, lo que supone un crecimiento del 5% en volumen y un 3% en el número de rondas respecto al mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, tras esta aparente estabilización se esconde una realidad de "doble velocidad". Según el último informe semestral del Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, el crecimiento real del mercado no es orgánico ni generalizado, sino que está sostenido de forma casi exclusiva por un puñado de operaciones gigantescas. Mientras la cúspide del ecosistema vuela alto, la actividad de base empieza a notar el frío de la moderación.
El verdadero motor de este semestre ha sido el segmento de las megarrondas (operaciones superiores a los 50 millones de euros). Durante la primera mitad del año se cerraron 11 transacciones de este calibre, acumulando la friolera de 1.197 millones de euros (el 58% de todo el capital invertido en España).
Este exclusivo club no solo creció un 17% en volumen y un 10% en número de operaciones, sino que vio cómo su mediana se disparaba un 31%, situándose en los 115 millones de euros.
¿Qué ocurre si quitamos de la ecuación estas 11 grandes operaciones? La fotografía del ecosistema base (las rondas inferiores a 50 millones) cambia por completo y revela síntomas de fatiga:
Inversión a la baja: El capital captado por el mercado de base desciende hasta los 862 millones de euros (un 9 % menos que hace un año).
Atomización de las rondas: Se cerraron más operaciones (182 rondas, un 3% más), pero con cheques de menor tamaño. La media por operación cayó un 10 %, situándose en 5,2 millones de euros.

Un dato para la esperanza: La mediana en este segmento subió un 25 % hasta los 2 millones de euros. Este cruce de datos (mediana al alza y media a la baja) demuestra que, aunque se hacen tickets habituales más grandes en las fases más modestas, el mercado sufre por la escasez de rondas intermedias-grandes que antes engrosaban las estadísticas.
El dinamismo del ecosistema sigue naciendo desde abajo. Las etapas de incubación y arranque inicial acaparan la actividad, representando dos de cada tres operaciones del semestre (127 de las 193 totales):
Fase Seed (Semilla): Registra un espectacular incremento del 50 %, alcanzando las 81 operaciones.
Fase PreSeed: Sufre un ajuste y cae un 25 %, con 46 operaciones cerradas.
Por el contrario, el "valle de la muerte" del escalado se vuelve más empinado. Las Series A se mantienen planas en comparación con el año anterior, mientras que las fases más maduras sufren retrocesos importantes: las Series B caen un 24 % y las Series C se hunden un 29%.
La dependencia del inversor internacional para hacer crecer los proyectos españoles sigue siendo una constante histórica:
Fórmula mixta ganadora: Las rondas cofinanciadas por fondos nacionales e internacionales captaron 1.132 millones de euros a través de 66 operaciones. Representan el 55 % de todo el capital movilizado.
El pulmón local: La inversión estrictamente española aportó 214 millones de euros (un 26% menos). Aunque su peso financiero es menor (10% del volumen), los fondos nacionales son los que sostienen el ecosistema en el día a día, liderando el 46 % de las operaciones (89 rondas).
Si excluimos las megarrondas, el tablero de juego se equilibra notablemente: la inversión mixta baja al 43 %, la puramente extranjera sube al 31% y el capital local escala hasta el 25% del volumen.
En el plano de nombres propios, Asabys Partners y Archipélago Next destacaron como los inversores nacionales más activos del periodo, mientras que el gigante estadounidense Andreessen Horowitz lideró la actividad internacional en nuestro país.
El empuje de sectores tecnológicos profundos (Deep Tech) ha reconfigurado el mapa sectorial español. Space & Navigation lideró el semestre con 385,6 millones de euros, escoltado por las tradicionales locomotoras de Fintech/Insurtech (245,4 M€) y Biotech & Life Sciences (181 M€).
No obstante, este podio está fuertemente alterado por el impacto de las megarrondas de PLD Space o EOS-X Space. Al limpiar el análisis de estas grandes operaciones, el sector de Software recupera su corona histórica con 171,2 millones de euros (38 operaciones), seguido de Energy & New Materials (130,3 M€), relegando al sector aeroespacial a la tercera plaza con 85,6 millones.
La otra gran noticia de este inicio de 2026 se escribe en clave geográfica. Madrid ha superado a Barcelona como principal polo de atracción de inversiones, registrando 738 millones de euros (un crecimiento del 40%). Por su parte, la capital catalana experimentó un retroceso del 25%, quedándose en 717 millones.
Este sorpasso de Madrid se explica por la concentración de grandes operaciones: las megarrondas de Twinco, EOS-X Space, Xoople y Citibox sumaron 500 millones de euros en la región.
Paralelamente, España avanza hacia una saludable descentralización. El resto de territorios del país vio crecer su inversión un 25%, acumulando 604 millones de euros. Este empuje regional se apoya en hitos de gran calado fuera de las dos grandes capitales, como la ronda de PLD Space en Elche, la de Universal DX en Sevilla o la de H2SITE en Bilbao, demostrando que el talento y la innovación de alto impacto no entienden de códigos postales.
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