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En un movimiento estratégico que subraya su voluntad de atraer perfiles tecnológicos de alto rendimiento, Banco Santander ha reforzado su equipo de Personas con la contratación de Jonathan Beaney, hasta hace apenas dos meses el responsable global de Contratación de Personal del neobanco Revolut.
Este fichaje evidencia la apuesta de la entidad presidida por Ana Botín por importar talento del ecosistema fintech para acelerar su evolución interna. Beaney aterriza en el banco tradicional para asumir un rol de nueva creación: Global Head of Talent Change & Ops, una posición clave diseñada para liderar la gestión y la transformación del talento a nivel mundial.

El nuevo directivo aporta una sólida trayectoria forjada en compañías donde la escalabilidad y la agilidad son normas básicas. Durante su etapa de casi cinco años en Revolut, pilotó áreas críticas vinculadas a la estructuración de la plantilla y la captación de profesionales. Previamente, consolidó su experiencia en el ámbito de las operaciones dentro de Amazon, lo que le otorga una visión muy analítica de la gestión organizativa.
En su nueva etapa en el banco de origen cántabro, Beaney reportará de forma directa a Javier Roglá, director global de Recursos Humanos, Organización y Cultura. Sus prioridades estarán enfocadas en tres frentes estructurales para el nuevo ciclo del banco:
Gestión estratégica: Atracción y retención del talento global.
Transformación: Liderazgo en las iniciativas de cambio organizativo y cultural.
Eficiencia: Medición analítica y optimización de los procesos internos del área de Personas.
A través de su perfil oficial en LinkedIn, el propio Jonathan Beaney ha querido compartir los motivos de este salto profesional. El directivo ha reconocido que la decisión de abandonar Revolut "fue muy difícil", si bien se ha mostrado preparado para asumir "un nuevo conjunto de desafíos en Santander".
Más allá del reto corporativo, Beaney destacó el factor humano como un elemento decisivo para aceptar la oferta. En su publicación quiso agradecer el trato recibido durante el proceso por parte de Javier Roglá y Ana Pradilla, asegurando textualmente: "La impresión tan positiva que me transmitieron hizo que no pudiera decir que no al puesto".
La incorporación de Beaney no es un caso aislado, sino que forma parte de una tendencia cada vez más consolidada en el sector financiero tradicional: integrar en sus filas a perfiles de la nueva economía digital para modernizar sus estructuras y afrontar con garantías el futuro de los Recursos Humanos.
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