La gestión administrativa tradicional en España ha estado ligada historicamente al mero cumplimiento fiscal, laboral y contable. Una dinámica reactiva que Zinco, firma impulsada por dos jóvenes emprendedores, se ha propuesto transformar.
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La propuesta de Zinco busca sustituir la simple tramitación por un acompañamiento estratégico que utilice los datos contables y legales para anticipar riesgos y optimizar la toma de decisiones en el tejido empresarial de las pymes.
El mercado ha dado su respaldo a este planteamiento en un tiempo récord. En menos de 18 meses, la compañía ha superado los 10.000 clientes, reúne a una plantilla de más de 200 profesionales y ha alcanzado los 15 millones de euros de facturación recurrente anual.
"Muchas empresas no necesitan más trámites. Necesitan claridad. Nadie debería enterarse de un problema de su empresa cuando ya es tarde", señala Álvaro Mato Vallespín, cofundador de Zinco. "Zinco existe para que el empresario tenga un equipo que conoce su negocio, se anticipa y le ayuda a decidir mejor".

El modelo de Zinco se distancia del esquema habitual de proveedores desconectados. La firma integra bajo una misma estructura coordinada los servicios contables, fiscales, laborales y legales, permitiendo que la información fluya entre áreas para ofrecer una visión global de la empresa.
De este modo, los datos de contabilidad o contratación dejan de ser meras obligaciones del calendario oficial y pasan a convertirse en indicadores clave para entender cuestiones críticas como:
- Márgenes de beneficio y control de costes
- Gestión de caja y planificación financiera
- Estructura organizacional, riesgos laborales y soporte legal
- Rentabilidad general del negocio
Para aportar valor real, la firma se apoya en un profundo conocimiento sectorial, operando de manera directa en industrias muy diversas como Food & Drinks y restauración, startups y ecosistema emprendedor, fondos de inversión y venture capital, real estate, retail, moda, consumo y hospitality.
Uno de los pilares del proyecto es la integración de tecnología propia desarrollada para operar en segundo plano. La plataforma no busca reemplazar la figura del asesor, sino automatizar las tareas repetitivas, ordenar los flujos de información, incrementar los controles de calidad y mejorar la trazabilidad de los trámites entre departamentos.
Al liberar al equipo humano de la carga burocrática diaria, los profesionales pueden centrar sus esfuerzos en la interpretación de los datos y el asesoramiento cualificado.
"La tecnología solo tiene sentido si mejora el asesoramiento", afirma David Alonso Martínez, cofundador de Zinco. "Nuestro objetivo es que el equipo deje de invertir tiempo en tareas repetitivas y pueda dedicarlo a entender mejor el negocio de cada cliente".
Frente a la elevada fragmentación que caracteriza al sector de la consultoría y la asesoría en España, Zinco ha estructurado un modelo de crecimiento basado en la consolidación de despachos profesionales. Desde enero de 2025, la compañía ha integrado ocho asesorías dentro de su estructura y marca única.
Este proceso de integración permite mantener la cercanía y el conocimiento acumulado por los equipos locales, al tiempo que se les dota de herramientas tecnológicas comunes, capacidad operativa a escala nacional y procesos optimizados.
Actualmente, Zinco cuenta con presencia operativa en plazas estratégicas como Madrid, Barcelona, Tarragona, Alicante y Valencia, y tiene proyectado desembarcar en Zaragoza y Málaga antes de que finalice 2026. Con esta hoja de ruta, la firma busca consolidarse como la compañía de servicios profesionales de referencia para las pequeñas y medianas empresas españolas.
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