El inicio del curso tras el periodo estival no solo marca la reactivación de proyectos y objetivos corporativos, sino que se convierte en un momento clave para la reflexión profesional, especialmente entre directivos, mandos intermedios y perfiles sénior con 15 o 20 años de recorrido a sus espaldas.
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Frente a la respuesta automática de actualizar de inmediato el currículum, la firma especializada en estrategia de carrera Career Designers advierte de que la transición en un profesional consolidado exige un enfoque estructurado y sustancialmente distinto al de las etapas iniciales de la trayectoria.
En los primeros años dentro del mercado de trabajo, el reto principal consiste en acumular experiencia. Sin embargo, en perfiles maduros el obstáculo suele ser el opuesto: gestionar un volumen elevado de proyectos, responsabilidades y logros de diversa índole. Sin una síntesis adecuada, esa amplitud de antecedentes corre el riesgo de transmitir un mensaje vago o difícil de evaluar por el mercado.
Sobre esta problemática, Ana Herranz y Eva Valbuena, Executive coaches y fundadoras de Career Designers, explican que "cuando una persona lleva años o décadas trabajando, normalmente no necesita demostrar que tiene experiencia. El reto está en decidir qué verdaderamente necesita ahora, qué parte de su trayectoria quiere poner en valor y cómo posicionarse para llegar al tipo de oportunidad que realmente busca".

La reatribución de metas profesionales suele iniciarse erróneamente con la edición del currículum o el escaneo de ofertas en redes profesionales. Desde Career Designers sostienen que canales como LinkedIn, las entrevistas de trabajo o el networking actúan únicamente como herramientas operativas, cuyo impacto depende de contar con una dirección estratégica previa.
Para llegar al mercado con garantías, la firma propone estructurar la reflexión a partir de una serie de preguntas de fondo antes de enviar la primera candidatura:
Definición del proyecto: ¿Qué tipo de oportunidad concreta se está buscando?
Puntos de cambio: ¿Qué aspectos se desean transformar respecto a la situación actual y qué funciones, responsabilidades o contextos no se quieren volver a repetir?
Aportación de valor: ¿Qué parte de la trayectoria aporta mayor diferenciación en el momento presente y cómo se desea estructurar el posicionamiento?
Target y contactos: ¿Qué empresas o sectores resultan de interés estratégico y qué red de contactos puede acercar al profesional a esas oportunidades?
El concepto "cambiar de trabajo" abarca motivaciones heterogéneas: desde la búsqueda o reducción de responsabilidad hasta el salto a otro sector, la ganancia de autonomía, la mejora salarial o la reactivación de la motivación. Por ello, en trayectorias consolidadas, la siguiente etapa no debe formularse solo desde la intención de abandonar el puesto actual, sino desde el diseño deliberado de lo que se desea construir a continuación.
En este sentido, Ana Herranz y Eva Valbuena, Executive coaches y fundadoras de Career Designers, detallan: "El objetivo no es plantear septiembre como una carrera por cambiar de trabajo de inmediato, sino como un buen momento para detenerse, definir el siguiente paso y prepararlo con mayor intención".
Como recurso para articular esta fase de análisis, Career Designers ha puesto a disposición de los profesionales un seminario web gratuito bajo demanda. La iniciativa, orientada a perfiles que contemplen un cambio de empresa, función o sector, aborda la definición de objetivos, la propuesta de valor, el posicionamiento, la selección de hitos clave de la trayectoria, la optimización de CV y LinkedIn, el uso del networking y la preparación metodológica de entrevistas.
"Durante años muchos directivos y managers han tomado decisiones estratégicas para empresas, equipos y proyectos. Nuestro trabajo consiste en ayudarles a aplicar esa misma mirada estratégica a su propia carrera y persona", señalan Ana Herranz y Eva Valbuena.
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