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Lejos de bajar la persiana durante el verano, la mayoría de las empresas españolas mantienen su actividad en agosto. En un mes marcado por las vacaciones y la jornada intensiva, garantizar el funcionamiento del negocio exige reorganizar equipos, redistribuir funciones y planificar con precisión la disponibilidad de las plantillas.
Según un estudio de Grant Thornton, sólo el 18% de las compañías españolas cierra completamente durante el verano, mientras que el 45% reduce su actividad, pero continúa operando, y otro 37% restante mantiene su ritmo habitual o incluso registra su pico de trabajo.
Esta realidad obliga a las compañías a gestionar con especial cuidado la planificación de personas. Coordinar las ausencias, cubrir puestos críticos, reorganizar turnos o atender incrementos puntuales de la demanda sin sobrecargar al resto de la plantilla se convierte en un auténtico reto para los responsables de Recursos Humanos y los mandos intermedios.
La dificultad para gestionar las plantillas durante el verano tiene un impacto directo sobre los empleados. Según el Estudio de Hábitos Laborales elaborado por Protime, casi seis de cada diez trabajadores aseguran realizar horas extraordinarias de forma habitual, una realidad que puede intensificarse cuando las ausencias no se gestionan con suficiente anticipación.
A ello se suma que el 74,2% de los trabajadores considera que las medidas de conciliación que ofrecen sus empresas son insuficientes o mejorables, lo que evidencia la importancia de organizar los recursos de manera eficiente en una época especialmente sensible para la conciliación familiar.
En este contexto, cada vez más compañías recurren a herramientas digitales de planificación y gestión del tiempo para anticipar ausencias, distribuir los recursos disponibles y coordinar equipos con mayor agilidad. Soluciones como las desarrolladas por Protime permiten disponer de una visión global de la disponibilidad de la plantilla, facilitando la planificación de vacaciones, turnos y jornadas sin depender de procesos manuales o de hojas de cálculo.
Para Óscar Bermejo, CTO de Protime, “agosto pone a prueba la capacidad organizativa de cualquier empresa. No se trata únicamente de aprobar vacaciones, sino de garantizar que siempre haya cobertura suficiente, respetando al mismo tiempo los descansos, la conciliación y la normativa laboral. Una buena planificación evita improvisaciones, reduce la sobrecarga de trabajo y ayuda a mantener la actividad sin trasladar la presión a los equipos”.
En su opinión, la planificación de personas ha dejado de ser una tarea meramente administrativa para convertirse en un elemento estratégico: “Las compañías que planifican con antelación y apoyan esa planificación en herramientas tecnológicas consiguen adaptarse mejor a los cambios de última hora, reducir incidencias y ofrecer una mejor experiencia tanto a los empleados como a los responsables de gestionar los equipos”.
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