El informe The Value of AI 2026, elaborado por SAP y Oxford Economics tras encuestar a 2.600 directivos en 13 países, alerta sobre el impacto de la inteligencia artificial en el talento y las graves brechas de seguridad generadas por el uso de herramientas no autorizadas.
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La integración masiva de la inteligencia artificial en el tejido empresarial ha dado un giro imprevisto. Las preocupaciones operativas de los comités de dirección ya no giran en torno a la complejidad tecnológica, sino a sus implicaciones directas en las dinámicas de trabajo, el desarrollo del talento y la seguridad corporativa.
Entre los principales desfases identificados destacan la brecha de conocimiento entre empleados, la pérdida del aprendizaje práctico acumulado en el puesto de trabajo, la distribución desigual de competencias y el debilitamiento progresivo del juicio crítico para tomar decisiones.
Sobre esta disrupción, Jorge Pérez, director de Plataforma Tecnológica y Datos e Inteligencia Artificial para el Sur de Europa de SAP, advierte: "El estudio confirma algo que vemos a diario: las empresas están pilotando IA mucho más rápido de lo que son capaces de gobernarla. El salto del piloto a la producción no es un problema tecnológico: exige decidir quién supervisa a la IA y sobre qué datos trabaja. Y ahí es donde la mayoría se detiene".

Los datos del informe reflejan una clara desalineación entre el avance del software y la capacidad de adaptación de las plantillas:
Transformación cultural: El 79% de los ejecutivos sostiene que obtener el máximo valor de esta tecnología exige transformar la fuerza laboral más allá de ofrecer capacitación técnica puntual.
Obsolescencia formativa: El 78% considera que los programas actuales de formación interna no avanzan al mismo ritmo que las herramientas de IA.
Revalorización de habilidades humanas: El 66% coincide en que las competencias blandas —como la colaboración y el pensamiento crítico— se convertirán en activos esenciales en un entorno automatizado.
Para mitigar esta brecha, el 75% de las organizaciones ya ha puesto en marcha iniciativas de upskilling y reskilling (actualización y reciclaje profesional), mientras que un 69% se encuentra mapeando los roles y departamentos que mayor beneficio operativo pueden extraer de la IA.
El estudio pone de relieve la proliferación del llamado Shadow AI, la práctica por la cual los trabajadores emplean aplicaciones de IA no autorizadas para agilizar sus tareas diarias, esquivando los protocolos corporativos de ciberseguridad y cumplimiento normativo.
Las consecuencias de este uso no regulado ya impactan en el rendimiento y la privacidad empresarial:
Inexactitudes operativas: El 54% de las firmas admite haber obtenido resultados inconsistentes o erróneos por el uso de herramientas no oficiales.
Fuga de datos: El 48% ha experimentado filtraciones de información confidencial o exposición no deseada de propiedad intelectual.
Ciberseguridad y regulación: Un 38% ha registrado brechas y vulnerabilidades de seguridad, mientras que el 34% ha incurrido en incumplimientos normativos directos.
A pesar de que la IA está cada vez más imbricada en los procesos centrales de negocio, la gobernanza continúa siendo la asignatura pendiente: solo el 12% de las organizaciones asegura contar con los mecanismos y procesos necesarios para gobernar la IA de forma eficaz. Además, apenas un tercio de las empresas afirma tener controles rigurosos para auditar el código generado mediante IA.
Esta falta de control se agudiza con el despliegue de la IA agéntica, donde los directivos señalan como principales barreras los elevados esfuerzos de integración, la pérdida de fiabilidad a medida que se escala el uso y la complejidad para monitorizar el comportamiento de los agentes autónomos.
Ante este panorama, Jorge Pérez concluye que "esta situación pone de manifiesto que es necesario un cambio en el planteamiento por parte de las empresas a la hora de desplegar y utilizar la IA y evolucionar hacia el concepto de Empresa Autónoma. Para ello será fundamental conectar la IA con los datos y los procesos de negocio, dotarla de contexto y gobernanza para asegurar que los resultados son fiables si quieren lograr un valor real para el negocio".
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