Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra este 10 de octubre, la gestión del bienestar emocional se afianza como una variable crítica en la estrategia de recursos humanos.
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Así lo constata el informe anual Estado de la salud laboral en las empresas, elaborado por la firma de beneficios y engagement Pluxee, que radiografía el impacto del desgaste psicológico en el tejido empresarial español.
El diagnóstico revela una realidad contundente: el 23,7% de los trabajadores afirma que su salud mental ha empeorado recientemente y la mitad (50%) admite haber atravesado episodios de estrés laboral o haberse sentido al límite por motivos de trabajo. Factores como el agotamiento emocional, la ansiedad, la depresión y el estrés continuado son las causas principales detrás de este deterioro.

A pesar de que el 20% de las plantillas (uno de cada cinco empleados) ha recurrido a asistencia profesional en el último año para tratar dolencias físicas o mentales, la salud mental continúa arrastrando un estigma en el entorno corporativo.
Existe una brecha evidente entre la vivencia del trabajador y la comunicación interna: de ese 50% de empleados que reconoce haber llegado a una situación de agotamiento extremo por causas laborales, únicamente el 14,9% traslada esta situación abiertamente a su compañía.
El estrés e impacto emocional no afectan por igual a todas las capas de la organización. El informe refleja una brecha clara vinculada a la edad, donde los perfiles más jóvenes registran los índices más altos de fatiga, pero también una mayor normalización del problema:
Agotamiento al cierre de la jornada: El 37% de la plantilla global finaliza su día exhausto casi a diario. Sin embargo, el dato escala al 40% entre los Millennials y se dispara hasta el 49% en la Generación Z.
Búsqueda de ayuda profesional: Un 41% de los profesionales de la Generación Z ha acudido a terapia o apoyo profesional en el último año. Le siguen los Millennials con un 28%, la Generación X con un 14% y los Baby Boomers con un 9%.
A menor edad se detecta un malestar emocional más acentuado, pero también una predisposición notablemente superior para visibilizarlo y buscar herramientas de solución.
En un mercado laboral altamente competitivo, cuidar la salud emocional ha dejado de ser una medida accesoria para convertirse en un factor determinante en la retención. Para el 61% de los trabajadores, la política de bienestar de la organización es un elemento clave a la hora de decidir si permanece en la empresa.
En este marco, la cobertura sanitaria con atención psicológica se sitúa como la medida prioritaria. El seguro de salud se consolida como el beneficio social más valorado: uno de cada tres empleados prefiere contar con esta protección médica antes que recibir una subida salarial equivalente, priorizando el acceso rápido y sin trabas a la atención sanitaria.
Sobre este escenario, Natalia Adán, Head of Merchants & Marketplace de Pluxee España, destaca que "la salud mental de los trabajadores se ha convertido en uno de los principales indicadores del estado de las organizaciones. Que uno de cada cinco empleados haya necesitado apoyo profesional en el último año y que esa cifra supere el 40% entre los más jóvenes, pone de manifiesto la relevancia de contar con planes de bienestar y salud integral dentro de las propuestas de valor de las compañías. Que uno de cada tres empleados prefiera recibir un seguro de salud a una subida salarial equivalente refleja el valor que los profesionales conceden a este concepto".
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