En un entorno empresarial marcado por la superposición de desafíos globales —desde la urgencia climática y la pérdida de biodiversidad hasta la transformación demográfica y el aumento de las desigualdades—, las métricas financieras tradicionales empiezan a quedarse cortas.
AltoDirectivo
Bajo esta premisa nace la segunda edición del Índice de Ecosistemas de Emprendimiento de Impacto, un exhaustivo informe desarrollado a lo largo del periodo 2025-2026 por Impact Hub Madrid e Impact Hub Donostia.
Financiado por el Programa ALIANZAS ES del Ministerio de Trabajo y Economía Social y con el apoyo técnico de Mercatec Investigación Estratégica, este índice analiza las 50 provincias españolas a través de más de 120 indicadores. ¿Su objetivo? Ofrecer una herramienta de diagnóstico y orientación estratégica para decisores que redefine cómo entendemos el éxito territorial, priorizando la salud sistémica frente a la pura competencia económica.
Como bien apunta Alberto Alonso, director de Impact Hub Madrid, el rol del tejido empresarial necesita una metamorfosis profunda: "El Índice no busca únicamente medir o comparar, sino ofrecer una visión más amplia sobre las condiciones que permiten a los ecosistemas generar bienestar, resiliencia y capacidad de transformación. Precisamente, el emprendimiento ha sido motor de innovación durante las dos últimas décadas, y ahora debe dar un salto cualitativo: pasar de innovar en el sistema a innovar el sistema".

El modelo conceptual de este estudio entiende que un ecosistema de emprendimiento actúa como un organismo vivo, donde los factores sociales, económicos y medioambientales están interconectados de forma natural. Por ello, la investigación evalúa tres capacidades fundamentales en cada provincia:
Vitalidad: La capacidad para generar y mantener energía propia, operar de forma autónoma y proteger los ciclos esenciales (tales como el agua, el suelo, la biodiversidad y el bienestar general).
Viabilidad: La aptitud de un territorio para sostenerse en el tiempo, interactuando con entornos más amplios a partir de su propia especialización y vocación.
Evolución: El potencial intrínseco para avanzar hacia estructuras organizativas más complejas, impulsando el aprendizaje colectivo y una mayor cohesión.
Estas capacidades se nutren directamente de ocho flujos de valor esenciales analizados al detalle: el cuidado de los recursos naturales, la diversidad de hábitats, las fuentes de energía y circularidad, el bienestar y los cuidados, la infraestructura y conectividad, la cultura, el conocimiento y la transferencia, y finalmente, la gobernanza y la financiación.
Los autores de la investigación introducen un importante matiz metodológico sobre la velocidad de los cambios: las transformaciones profundas en gobernanza, nuevas redes y dinámicas de colaboración tardan entre 4 y 5 años en verse reflejadas en las estadísticas oficiales. Esto significa que un territorio puede encontrarse en plena transición positiva sin que los datos actuales muestren todavía ese impacto latente.
Los resultados de esta edición arrojan luz sobre una realidad clara: la fortaleza de un ecosistema no está ligada de forma exclusiva a su músculo financiero. El análisis demuestra que las provincias más saludables son aquellas que logran tejer redes sólidas entre una diversidad de agentes, adaptándose con agilidad al entorno.
El "Top 10" global del índice lo componen, en este orden: Madrid, Navarra, Girona, Huesca, La Rioja, Gipuzkoa, Bizkaia, Teruel, Lleida y Álava.

En el reverso de la moneda, el estudio señala que las provincias del sur de España y los archipiélagos son las zonas que actualmente presentan un mayor margen de mejora, focalizado de manera especial en las variables de gobernanza y salud ecológica.
Nerea González, responsable de Proyectos y Ecoinnovación de Impact Hub Donostia, subraya el valor de estas dinámicas relacionales: "Los resultados muestran que la fortaleza de un ecosistema no depende únicamente de indicadores económicos. La calidad de las relaciones, la diversidad de actores y la capacidad de colaboración son elementos fundamentales para afrontar los retos presentes y futuros de cada territorio".
El índice huye de la idea de generar una competición o un ranking definitivo. Su verdadera utilidad radica en servir como mapa de ruta para administraciones públicas que configuran políticas de transición, empresas en busca de modelos sostenibles, universidades y entidades del tercer sector.
En palabras de Rafa Cobo, Regenerative Lead en Impact Hub, "cuando observamos los territorios desde esta perspectiva aparecen nuevas oportunidades para diseñar políticas, inversiones y estrategias que refuercen su capacidad de evolución y regeneración a largo plazo".
La presentación oficial del documento contó con un amplio respaldo institucional y sectorial. Yolanda Alcalá, subdirectora general de Emprendimiento y Pyme del Ministerio de Industria y Turismo, enfatizó la importancia del enfoque territorial de la herramienta: "Este índice es una herramienta muy ambiciosa y oportuna, que nos invita a pensar en la transformación, un proceso que no se puede llevar a cabo individualmente sino de manera colectiva y desde el territorio".
El encuentro reunió además a expertos de la esfera pública, privada y académica para debatir sobre la confluencia entre la transición territorial y el emprendimiento. Entre ellos participaron Teresa Botargues (Diputació de Lleida), Mercedes Valcárcel (SpainNAB), Raúl Sánchez (Cofides) y Juan Manuel Ávila (Redeia), quienes desgranaron el actual momento de transformación sectorial.
Por último, el potencial de la tecnología aplicada al análisis geográfico y estratégico fue abordado por Francisco Javier Campos (COTEC), Concepción Galdón (IE Business School) y Ana Fernández Laviada (Centro Yunus de la Universidad de Cantabria), quienes coincidieron en cómo los sistemas de diagnóstico y seguimiento digital son clave para obtener lecturas cada vez más precisas de la realidad de nuestras provincias.
*Si te ha resultado interesante este artículo, te animamos a seguirnos en TWITTER y a suscribirte a nuestra NEWSLETTER DIARIA.
Alto Directivo